Madrid.- El sello Fairtrade-Comercio Justo ofrece a los productores y trabajadores en los países en vías de desarrollo un trato más justo y mejores condiciones comerciales, es decir, la oportunidad de mejorar sus vidas y planificar su futuro. Consumir productos que hayan obtenido dicho sello ofrece a los consumidores la oportunidad de colaborar en la erradicación de la pobreza en los países del Sur a través de sus compras diarias.
Dentro del sistema Fairtrade a nivel global los productores de cacao y azúcar han experimentado el mayor crecimiento en sus ventas, 35% y 57% respectivamente. En parte, esto ha sido posible gracias al compromiso de marcas internacionales de chocolates y dulces en todo el mundo. Las ventas del café, producto pionero en el sistema Fairtrade también han crecido, aumentando en un 12%.
A pesar de la crisis, los consumidores en todo el mundo demostraron su compromiso profundo a favor de un trato más justo para los productores. Estas ventas han tenido un impacto positivo importante para 1,2 millones de agricultores y trabajadores que venden sus productos bajo el Sello de Comercio Justo. Disfrutaron de precios estables por encima de los precios del mercado incluyendo la paga de las primas de Comercio Justo para proyectos de desarrollo. Los caficultores han invertido 14,5 millones de euros procedentes de la prima Fairtrade-Comercio Justo en el desarrollo de sus comunidades y de sus capacidades de negocio y los productores de plátano más de 12 millones.

