COMERCIO

El papel de la ronda de doha en el cumplimiento de los objetivos de desarrollo del milenio

“En lugar del libre comercio existen demasiadas barreras que asfixian y hacen pasar hambre. En lugar de la competencia justa existen subsidios que inclinan la balanza en contra de los pobres”.

Secretario General de Naciones Unidas Kofi Annan

COMERCIO: Nuestro camino hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio

En septiembre de 2000, en una cumbre histórica celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, los jefes de Estado y de gobierno de 189 países firmaron la Declaración del Milenio que los comprometió a combatir la pobreza y la necesidad en el mundo. Además acordaron realizar avances concretos con respecto a ocho Objetivos cuantificados, conocidos como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, para 2015.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio

01. Erradicar la pobreza extrema y el hambre
02. Lograr la educación primaria universal
03. Promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer
04. Reducir la mortalidad infantil
05. Mejorar la salud materna
06. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
07. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
08. Fomentar la asociación mundial para el desarrollo
En 2005 nos encontramos ante una coyuntura crucial: aunque recorrimos la tercera parte del camino hacia la fecha final que fijaron los gobernantes, los avances para cumplir con los Objetivos han sido lentos y desiguales. De hecho, varios Objetivos siguen fuera del alcance de algunos países, particularmente en África subsahariana.

En ningún otro sector hay tanto en juego como en el comercio. La reforma del sistema multilateral del comercio (de lograrse) tiene el potencial de ser la medida individual más importante para facilitar la consecución de los Objetivos. Un acuerdo favorable a los pobres en Doha podría liberar a numerosos millones de personas de la pobreza y elevar sustancialmente el ingreso del planeta. El Programa de Desarrollo de Doha prometió que el comercio atendería al desarrollo, y un sistema de comercio abierto y justo es un ingrediente fundamental para realizar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Es por esta razón que la Ronda de Doha (y la Conferencia Ministerial de Hong Kong) deben cumplir con su promesa de desarrollo.

La Ronda de Desarrollo de Doha: Qué hace falta para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio

Existen algunas áreas fundamentales en las cuales es necesario avanzar para asegurar que la Ronda de Doha cumpla con sus promesas de desarrollo.

Agricultura

Las dos terceras partes de la población pobre del mundo vive en zonas rurales y depende de la agricultura para subsistir; 50% del empleo en los países en desarrollo proviene de este sector; y la mayor parte de las ganancias por concepto de exportaciones de los países menos adelantados (PMA) surge de la agricultura. Por eso es esencial crear igualdad de condiciones en el comercio de la agricultura para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Pero la protección continua de los mercados agrícolas de los países ricos excluye de estos mercados a los pequeños productores agrícolas de los países pobres, destruye sus mercados nacionales y los atrapa en la pobreza.

Para remediar esta situación los países ricos deben:

Fijar una fecha temprana para la eliminación de los subsidios a la exportación de sus productos agrícolas;
Fijar límites específicos por productos a los subsidios nacionales que distorsionan el comercio, y comprometerse a eliminarlos completamente a mediano plazo; y
Acceder a reducir sustancialmente los aranceles sobre los productos agrícolas, tanto los techos arancelarios como los aranceles aplicados en la actualidad. Las exenciones a los recortes arancelarios deben mantenerse al mínimo absoluto. Los países ricos deben prestar especial atención a la reducción de las crestas arancelarias y las progresividades arancelarias.
Acceso a los mercados

Se debe mejorar el acceso a los mercados de los países ricos para los productos y servicios que requieren mano de obra intensiva (en los cuales los países pobres tienen una ventaja comparativa) para que la Ronda de Doha sea una auténtica ronda de desarrollo. También se debe permitir el acceso de la mano de obra emigrante de esos países a los mercados de trabajo de los países ricos.

Tratamiento especial y diferencial para los países pobres

Para que un sistema de reglas sea justo, debe convenir reglas distintas para los países pobres. El tratamiento especial y diferencial no debe limitarse a los PMA, sino que debe ampliarse para incluir a otros países pequeños, vulnerables y de bajos ingresos.

“Reglas iguales para los desiguales constituyen reglas desiguales.”
Amartya Sen

Los países ricos deben simplificar, armonizar y vincular el acceso especial a los mercados a las normas de la OMC. En este tipo de iniciativas está incluida la iniciativa Todo menos Armas y la Ley de Crecimiento y Oportunidad para África.

Asimismo, el tratamiento especial y diferencial debe otorgar flexibilidad a los países pequeños, pobres y vulnerables para implementar normas y obligaciones nuevas. En especial, las reglas comerciales no deben limitar sus políticas agrícolas. Estos países deben tener la libertad de promover sus políticas agrícolas y sectores rurales, por ejemplo, con aranceles y subsidios.

El fortalecimiento del multilateralismo

Para los más pobres del planeta hay demasiado en juego como para perder la fe en el sistema multilateral de comercio. Los convenios de libre comercio bilaterales y regionales benefician principalmente a los países ricos y poderosos y a los mercados emergentes, mientras dejan de lado las necesidades de los países pobres con pequeños mercados nacionales. Sólo a través del sistema multilateral de comercio podrán los países pobres ejercer el peso político para contener a los poderosos y proteger a los débiles. La limitada capacidad institucional que poseen los países en desarrollo en las negociaciones comerciales se concentra mejor en la Ronda de Doha que en una serie de convenios comerciales regionales.

La Unión Europea y los Estados Unidos también deben abstenerse de emprender convenios regionales de libre comercio con los países pobres hasta que la Ronda de Doha alcance con éxito su conclusión.

“Si los gobiernos y sus ciudadanos pierden la fe en la capacidad de las negociaciones de Doha para generar resultados, lo que podemos esperar es un desequilibrio creciente entre los acuerdos multilaterales y bilaterales, lo que profundizará la brecha entre los países fuertes y débiles”.

Supachai Panitchpakdi, Ex Director General de la Organización Mundial del Comercio.

Hace falta liderazgo político para transformar la Ronda de Doha en una auténtica Ronda de Desarrollo y para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El fracaso tendría consecuencias perdurables e irrevocables para millones de los habitantes más pobres del planeta. No podemos darnos el lujo de dejar pasar esta oportunidad.

 

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