Combatir el VIH/Sida y la malaria
Introducción
Enfermedades como el VIH/SIDA, la malaria o la tuberculosis no sólo afectan gravemente a la salud de las personas, especialmente en los países pobres, sino que también suponen un obstáculo para mejorar su calidad de vida y conseguir un desarrollo sostenible.
De manera similar, la pobreza, la desnutrición o la falta de tratamientos agravan aún más estas enfermedades, por lo que combatirlas y reducir su impacto resulta esencial para avanzar en el resto de Objetivos.
Metas del ODM 6
- Detener y comenzar a reducir la propagación del VIH/SIDA antes de 2015.
- Lograr, para 2010, acceso universal a tratamientos para el VIH/SIDA para aquellas personas que lo necesiten.
- Detener y comenzar a reducir la incidencia de la malaria y otras enfermedades graves antes de 2015.
¿Sabías que?
- El VIH/SIDA está entre las cuatro principales causas de mortalidad en el mundo. Durante 2006, 2,9 millones de personas perdieron la vida por esta enfermedad.
- En los países en desarrollo, el 89% de las mujeres embarazadas portadoras del virus no puede acceder a tratamientos que evitarían el contagio del VIH a sus hijos.
- Por regiones, el África subsahariana es una de las más afectadas ya que allí se encuentra el 64% de los infectados por el virus.
- En los países más pobres, el VIH/SIDA frena el desarrollo económico y social. Por ejemplo, en 1999, 1 millón de niños y niñas se quedaron sin profesores en el África subsahariana por culpe del SIDA.
- La malaria afecta a 500 millones de personas al año. Los niños y las mujeres son los más perjudicados.
- El 90% de las muertes provocadas por la malaria se registran en el África subsahariana.
- Naciones Unidas ha estimado que las muertes provocadas por la malaria reducen el crecimiento de los países africanos en un 1,3% al año.
- La tuberculosis causa 1,7 millones de muertes al año. En países del África subsahariana y Asia el número de enfermos está creciendo más rápidamente.
Cómo alcanzar el ODM 6
A pesar de que en algunos países el alivio de la deuda ha permitido liberar recursos económicos para afrontar enfermedades como el VIH/SIDA o la malaria, las contribuciones de los países donantes todavía son insuficientes.
Rose Rwabasinga, viuda con tres hijos que conviven con el VIH/SIDA en Ruanda, vendió su automóvil y las tierra que poseía para poder comprar antirretrovirales y sacar a su familia adelante.
En 2004, gracias a la ayuda de los donantes internacionales, el gobierno de Ruanda comenzó a ofrecer gratuitamente estos medicamentos a las personas infectadas.
"Fue realmente duro, llegó un momento en el que no tenía nada más que vender", recuerda Rose. "Si el acceso a estos medicamentos hubiese llegado más tarde, podría incluso haber muerto".



