Garantizar un medio ambiente sostenible
Introducción
La reducción de la pobreza requiere de un planeta sano. Los ODM reconocen la sostenibilidad ambiental como eje fundamental para el desarrollo.
Desgraciadamente, la explotación de recursos naturales ha causado cambios alarmantes en nuestro planeta en las últimas décadas.
Los países pobres son más vulnerables al cambio climático y a la degradación medioambiental, porque disponen de menos recursos para contrarrestar sus efectos, y son también los más dependientes de las materias primas.
Metas del ODM 7
- Incorporar los principios del desarrollo sostenible a las políticas nacionales e invertir la pérdida de recursos del medio ambiente.
- Reducir la pérdida de la biodiversidad, alcanzando una reducción significativa de la tasa de pérdida para 2010.
- Reducir a la mitad el porcentaje de personas que carecen de acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento para 2015.
- Haber mejorado considerablemente la vida de por lo menos 100 millones de habitantes de tugurios para 2020.
¿Sabías que?
- Aunque el número de personas que tiene acceso al agua potable ha aumentado notablemente en los últimos años, todavía 1.100 millones de personas, aproximadamente el 20% de la población mundial, carecen de acceso.
- En los países en desarrollo, 2.600 millones de personas no disponen de infraestructuras sanitarias básicas.
- El crecimiento de la población y la falta de recursos obligan a 600 millones de personas a vivir en chabolas en ciudades de África, América Latina y Asia, con graves consecuencias para su salud.
- En los últimos 15 años, el mundo ha sufrido la pérdida del 3% de su superficie forestal, debido sobre todo a la conversión de bosques en tierras de cultivo en los países más pobres.
Cómo alcanzar el ODM 7
Resulta imposible abordar de manera eficaz la lucha contra pobreza en el mundo sin tener en cuenta los efectos que el cambio climático tiene, por ejemplo, en la agricultura o en la propagación de las enfermedades.
Pero tampoco podemos hacer frente de manera efectiva al cambio climático, a menos que lo tratemos también desde la perspectiva del desarrollo.
Para reducir la pobreza, los países en vías de desarrollo requieren de un mayor acceso a recursos energéticos. Las fuentes de las que provenga esta energía tendrán sin duda un importante impacto en el medioambiente.
Los países en desarrollo deben ayudar a los más pobres a mejorar su capacidad de adaptación hacia un modelo de desarrollo sostenible a través de la transferencia de tecnología y el apoyo financiero.
Dando soporte a iniciativas como la emprendida por el gobierno de Madagascar en 2007, quien ha establecido 15 nuevas áreas de conservación que abarcan más de 2,65 millones de acres.
Los nuevos parques servirán para proteger varios ecosistemas amenazados, incluidos los humedales y las selvas.


