Objetivo número 1 Erradicar la pobreza y el hambre
Introducción
Actualmente, casi 1000 millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza, es decir con menos de 1 euro al día.
Entre 1990 y 2004, la proporción de personas en situación de pobreza extrema en el mundo se redujo. Sin embargo, resulta necesario un progreso más rápido para poder alcanzar esta meta.
Además, deben afrontarse nuevos retos como frenar el alza de los cereales que amenaza con incrementar el déficit alimentario en muchos países. Según al FAO, este año, los países más pobres del mundo pagarán de media un 56% más por la importación de cereales.
Metas del ODM 1
- Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a 1 dólar por día.
- Lograr pleno empleo y productivo, y garantizar trabajo decente para todos, incluyendo mujeres y jóvenes.
- Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas que padecen hambre.
¿Sabías que?
- Actualmente, casi 1000 millones de personas, 20 veces la población española, sobreviven con menos de 1 dólar por día. El 70% son mujeres.
- En Asia, se ha registrado el avance más positivo: 250 millones de personas han superado ya el umbral de la pobreza.
- Hoy, el hambre afecta a más de 800 millones de seres humanos y 13 millones de niños y niñas muere cada año por enfermedades e infecciones directamente relacionadas con la falta de alimentos.
Cómo alcanzar el ODM 1
A mediados de los 90, la producción de arroz en el África subsahariana resultaba insuficiente frente al crecimiento de la población.
Las importaciones necesarias para suplir esta carencia suponían la pérdida de casi mil millones de dólares al año en la región. Y peor aún, la mayoría de los productores de arroz debían asumir el riesgo de elegir ente las especies asiáticas de arroz, de alto rendimiento pero poco adaptadas a las condiciones africanas y, el arroz africano bien adaptado, pero de bajo rendimiento.
La introducción de NERICA, o Nuevo Arroz para África – un híbrido entre el arroz de Asia y África – de alto rendimiento, resistente a la sequía y con una rica variedad de proteínas- ha contribuido a la seguridad alimentaria en países como el Congo Brazzaville, Cote d’Ivoire, la República Democrática del Congo, Guinea, Kenya, Malí, Nigeria, Togo y Uganda.
Hoy, muchos agricultores son capaces de producir suficiente arroz para alimentar a sus familias y a su vez obtener beneficio en el mercado.

